Tejer como terapia: cómo superar la pérdida

El post de hoy es tremendamente personal y, por lo tanto, muy difícil de escribir para mí. Me ha costado mucho darle al botón de “publicar”, llevo toda la mañana programando y desprogramando la entrada de hoy, retrasando continuamente la hora de la publicación, porque no veía del todo claro publicar esta entrada, porque no me es fácil hacer llegar a todo el Mundo lo que hoy te cuento aquí.

Por eso te pido que, de antemano, entiendas que no soy psicóloga ni terapeuta, que cuando hablo de terapia me refiero a mi experiencia personal, a mi propia terapia personal que consiste en dos agujas y un ovillo.

Y si publico esto, es con la esperanza de que otras personas que se encuentren ante una pérdida, puedan servirles mi experiencia de alguna forma.

 

Alguien que entiende bastante de marketing me aconsejó una vez que todo lo que publicara tendría que tener un rollo “happy”, al más puro estilo pinterest, porque la persona que llegara a mi blog buscaba un escape. Y, claro, hablar de pérdidas no es nada “happy”, aunque sea de cómo superarlas tejiendo.

Y, según él me explicaba, ese rollo “happy” nos aporta eso, un escape a nuestras vidas, una forma de compensar (visualmente al menos) ese rollo “nada happy” que nos rodea a todos.

Quizás por eso nos gusta pinterest, o pasamos horas viendo facebook en nuestros móviles, o cualquier otra red social (llamémoslas así) que tanta adicción pueden llegar a producirnos. Quizás sólo sea eso, una búsqueda subconsciente de la felicidad. O, al menos, de un sentimiento fácil de sucedáneo de felicidad.

Puede que tejer para superar la pérdida sea una forma más por mi parte de buscar esa felicidad, de alejarme del dolor, de la ausencia, de la frustración que provocan esas diferentes pérdidas.

Recientemente, la pérdida de un ser querido, me ha llevado de nuevo a las agujas como recurso para superar todos estos sentimientos entremezclados. Esto me ayuda, punto a punto, a soltar todo lo que tengo, a pensar en esa persona mientras tejo, a dejarla ir, poco a poco. Cómo convertir ese grito sordo en mis manos, paso a paso, punto a punto. Cómo dejar ir ese nudo en la garganta, cómo soltarlo, punto a punto. Cómo desvanecer ese pellizco en el corazón, punto a punto.

Otra pérdida con la que lidio es más personal (algo mío), no sé si llamarla así porque nunca llegó a realizarse y no sé si lo llegará a hacer algún día. Quizás se debería llamar mejor sueño frustrado, esperanza de algo inalcanzable, ilusión vana. Estos sentimientos de ilusión, sueño y esperanza han ido muriendo uno tras otro, como pequeñas flores que nunca llegan a abrirse. Y es algo que considero una pérdida en mi vida, e intento superarla tejiendo. No porque esta ilusión la haya tenido y la haya perdido, sino porque he querido tenerla, he luchado por tenerla con todas mis fuerzas, pero nunca la he tocado con mis dedos. Una ilusión, que cada día parece más inalcanzable. Y, por mucho que me quiero aferrar a ella, poco a poco deja de ser una ilusión, y cada vez me hago más y más a la idea de ir soltándola y dejar que se la lleve el viento, mientras tejo…

Otra pérdida es profesional, y ya creo que casi superada, de no poder ejercer mi profesión, aquella en la que me he formado académicamente, en la que he invertido tiempo, dinero y mucho esfuerzo y sacrificio personal. La perdida profesional es pesada. Es el sueño de trabajar en algo en lo que he luchado mucho tiempo por conseguir, pero que sé que no llegará. Tejer me ha ayudado a superarla, a aceptar que ante la situación actual que vivimos en España, no tendré probabilidades remotas de ejercerla. Tejer me ha ayudado tanto como terapia ante esta pérdida, que en mi ánimo de que otras personas pudieran utilizar esta terapia tanto como a mí me ha servido, se ha acabado convirtiendo ésta en mi oficio.

 

 

Todas las pérdidas duelen, porque con todas pierdes un pedacito de tí.

Quizás por eso tejer me ha ayudado a afrontarlas, porque me ayuda a afrontar el dolor, a digerirlo, a aceptarlo, a superarlo. Me ayuda a convertirlo en un tejido, en algo que asocio a ese momento de pérdida, algo que construyo en el momento en el que he perdido alguien o algo, en el momento en el que yo también me siento un poco perdida.

He reflexionado mucho sobre las pérdidas que he vivido, y de cómo he tejido con todas y cada una de ellas. Cómo el hecho de tejer ha sido mi terapia personal para afrontar todo esto. Cómo algo tan sencillo puede aportarme el equilibrio.

Tejer se ha convertido en mi herramienta para afrontar la pérdida, de la forma más personal y sencilla posible: dos agujas, hilo y tiempo.

 

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13 thoughts on “Tejer como terapia: cómo superar la pérdida

  1. Me identifica tu post, aunque no tenga el rollo “happy” , pues la vida misma es así , con sus penas y alegrías. Nada, decirte que por cada pérdida que tenemos, algo más vamos ganando.
    un abrazo.

  2. Maite says:

    Cada persona intenta superar la perdida de la forma que puede. Gente que reza, gente que llora, gente que ayuda a los demás, gente que bebe para olvidar. Hay algo en lo que creo que todos estamos de acuerdo. El tiempo es el mejor bálsamo, lo que pasa es que a veces pasa muy despacio. Y mientras tanto me gusta lo de tejer y tejer. Creo que es una buena terapia. Un abrazo muy fuerte

  3. Elena says:

    Muy bonito… y muy humano, cercano…
    Malas fechas…
    Siempre nos quedará, como bien dices, dos agujas, hilo y tiempo

    Un abrazo enorme y todo lo reconfortarte que te haga falta!!

  4. Patricia (coselaluna en IG) says:

    Pues no puedo quedarme sin contestar y darte la enhorabuena por atreverte a compartir algo que es muy real, porque la vida no es color de rosa. Y además una terapia que usamos algun@s. En mi caso, tejer me ha salvado del abismo ya por tres veces en los momentos mas duros de mi vida (y soy psicóloga, esta es mi terapia). Así que ánimo y a seguir tejiendo la vida que nos toca…

  5. Lizeth says:

    Me siento tan identificada al punto de darme cuenta que no lo había visto desde ese punto de vista, pero si, tambien tejo para superar la pérdida. Dejando en cada punto mis pensamientos. Mas que lo”happy” es sentirse identificada y eso paso aquí y en todo lo que escribes. Saludos, Sonia Desmadejada.

  6. Nina Aleman says:

    Cuanta verdad hay en tus palabras, ciertamente el tejer es una terapia que no se compara con nada y ademas es adictiva, jaja no puedes parar.
    Todo lo queremos tejer y verlo terminado en un dos por tres h el sugyiente proyecto. Saluditos Nina

  7. Marujica says:

    Me ha conmovido tu entrada. Me alegro mucho de que te decidieras a compartirla. Todo el mundo pasa por perdidas, personales, profesionales, sueños…
    El punto es una forma de seguir soñando, y ver como los sueños se hacen realidad, soñamos una prenda, un gorro, una bufanda…, soñamos con el hilo, la lana…, sentimos este sueño deslizandose entre nuestros dedos, de una aguja a otra, vuelta a vuelta, y así vamos construyendo el sueño, trayendolo a nuestra cotidianedad… hasta verlo terminado. Entonces lo disfrutamos y cada vez que lo usamos un sentimiento calido nos envuelve, todo el cariño que pusimos en la labor nos retorna. Y volvemos a soñar, un jersery, una chaqueta….
    Y poco a poco las perdidas se han fundido con el hilo y nos envuelven, las llevamos con nosotras, pero ya no causan dolor.
    Mucho animo y cariño

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