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Comienzos

Este momento en particular es especial porque está lleno de comienzos.  Y esto siempre me hace sentir como una niña pequeña estrenando botas de agua, dispuesta a buscar charcos en los que saltar.

Comienzo en varios sitios nuevos a impartir cursos de Desmadejada.

Comienzo a colaborar con otras compañeras de las no-madeja-das para hacer cosas en común (como hacer lo que nosotras llamamos «frikaditas» para venderlas), donde pienso desarrollar algunas de las cosas que hace tiempo tenía en mente: como pintar con hilos, de las que espero que salga bien…

También comienzo a hacer cosas nuevas como una marca propia, desvinculada de Desmadejada, una marca nueva, donde venderé mis kits para tejer (de punto y ganchillo) que incluirán mis propios patrones y unas madejas muy gustosas, totalmente naturales… Con varias secciones interesantes, inspiradas en cosas que me gustan. En este espacio también pienso vender cuadros pintados con hilos…

Releyendo esto, me doy cuenta que este momento es particularmente emocionante. Pero también es cierto que es particularmente duro y difícil, porque los comienzos siempre son emocionantes, pero también llenos de incertidumbre y de dificultades para poder llevarlos a cabo.

Me encuentro con muchas dificultades para comenzar a crear la marca nueva, y eso me produce momentos de bajón, porque parece que a cada dificultad que se me presenta (normalmente el handicap económico) se hace más y más lejano la apertura de la tienda con esta marca. Ains! Incluso a veces pienso que nunca llegará a ver la luz…

Me siento igual que ante una margarita, como si echara a suertes el que las cosas salgan o no, sí-no, sí-no… ¿saldrá todo adelante? y la margarita impasible sigue… sí-no, sí-no, sí-no…

comienzos-margarita

Me encantaría tener una varita mágica, que me diera la solución a estos comienzos, lo suficiente para poder arrancar el camino y poder andar sola, sin miedo a nada…

Algo que me pudiera dar el comienzo para desarrollar lo que ya llevo más de año y medio viendo en mis alumnas: la terapia y beneficios que tiene el acto de tejer, cómo motiva mi creatividad, cómo desarrolla la creatividad en todas aquellas personas que se acercan a tejer, que me rodean. Cómo esto la hace más plenas y libres.

Si tan sólo tuviera un espacio propio, mi pequeño espacio, mi pequeño taller físico, donde todo esto pudiera llevarlo a la práctica. Un lugar donde desarrollar estas terapias, donde todo arrancara poco a poco… Al menos esto sería algo por lo que empezar.

Por ahora me conformo con seguir soñando y desojando esa margarita. Sí-no, sí, no, sí, no… y cruzar los dedos para que acabe bien.

¿Y a tí? ¿También te pasa lo mismo cuando comienzas algo? ¿Tienes algo en mente que nunca arranca? ¿Has conseguido superar todas esas dificultades que te impedían alcanzar algo? ¿O es que estoy sola ante esto?

 

 

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